Razzia es un álbum de Grobschnitt lanzado en 1982. Grabado en Grabado entre finales de 1981 y principios de 1982 en los estudios Maschener de Hamburgo, en un período de transición para Grobschnitt, donde la banda buscaba fusionar su pasado progresivo con sonidos más accesibles y comerciales.. Producción a cargo de Grobschnitt y Conny Plank. Escuchalo completo en LyricStream.
A principios de los años 80, Grobschnitt ya era un pilar del rock progresivo alemán, pero tras una década de extensos viajes psicodélicos y álbumes conceptuales, la banda sintió la necesidad de renovarse. 'Mary Green' nació como un intento de capturar un sonido más directo y bailable, influido por la new wave y el pop rock que dominaban las listas europeas. El grupo se recluyó en los estudios Maschener de Hamburgo, trabajando codo a codo con el legendario productor Conny Plank, quien aportó su característico enfoque minimalista y electrónico. La grabación contó con la formación clásica de la banda: Eroc (batería, percusión), Lupo (guitarra, voz), Wildschwein (bajo), Mist (teclados) y Toni (voz principal), aunque Eroc abandonaría el grupo poco después.
El disco abandona las largas suites progresivas para ofrecer canciones más cortas y estructuradas, con un marcado uso de sintetizadores y ritmos pegadizos. Temas como 'Mary Green' (la canción homónima) y 'The Wind' muestran una faceta más melódica y accesible, mientras que 'Snow' conserva cierta atmósfera onírica heredada del krautrock. La producción de Plank se nota en los bajos profundos y las texturas electrónicas, aunque algunos críticos señalaron que la banda perdió parte de su identidad al intentar sonar más comercial. Colaboraciones destacadas incluyen a la cantante Anke Beuth en coros, que aportan un contraste femenino a la voz grave de Toni.
Aunque 'Mary Green' no repitió el éxito de trabajos anteriores como 'Solar Music' o 'Jumbo', se convirtió en un disco de culto entre los seguidores de la banda, representando un momento bisagra en su evolución. Su sonido más pulido y pop permitió a Grobschnitt llegar a una audiencia más amplia en Alemania, aunque también generó división entre los puristas del rock progresivo. Con el tiempo, el álbum es valorado como un experimento valiente que refleja la capacidad de la banda para adaptarse a los cambios de la industria sin perder su esencia, y canciones como 'Mary Green' siguen siendo recordadas en las listas de reproducción de los amantes del rock alemán de los 80.