Viva la Muerte es un álbum de Slime lanzado en 1986. Grabado en Grabado en 1986 en los estudios Mascot de Hamburgo, en un momento de efervescencia política donde Slime ya se perfilaba como la banda más combativa del punk germano, con una urgencia que respondía al auge de la ultraderecha en la República Federal Alemana.. Producción a cargo de Slime y Harris Johns. Escuchalo completo en LyricStream.
Para 1986, Slime ya era un referente ineludible del punk alemán, con un historial de conciertos prohibidos y letras que desafiaban abiertamente al establishment conservador. Nazis raus surge como una respuesta directa al resurgimiento de grupos neonazis en el país, grabado en los estudios Mascot de Hamburgo con la producción de Harris Johns, quien ya había trabajado con bandas como Die Toten Hosen. El disco fue lanzado bajo el sello Aggressive Rockproduktionen (AGR), un pilar del punk germano, y contó con la participación de la banda en plena forma, con Dirk Jora como vocalista principal y una sección rítmica demoledora.
El sonido de Nazis raus es crudo, directo y sin concesiones, con guitarras afiladas y una batería que martillea como un puño en la cara. Canciones como la homónima Nazis raus se convirtieron en himnos instantáneos, con un estribillo que coreaban multitudes en los conciertos, mientras que temas como Deutschland muss sterben (Alemania debe morir) llevaban la provocación al límite, criticando la herencia nacionalista del país. No hay colaboraciones externas destacadas, porque Slime siempre funcionó como un bloque sólido, pero la producción de Harris Johns logró capturar la energía visceral del directo sin perder claridad.
El impacto de Nazis raus fue inmediato y perdurable: el disco fue prohibido en varias regiones de Alemania por su portada y contenido, lo que solo aumentó su mística y su distribución clandestina. Se convirtió en un símbolo de resistencia antifascista para toda una generación de jóvenes alemanes, y su título se transformó en un grito de guerra en las calles. Hoy, este álbum es considerado una piedra angular del punk político europeo, un testimonio sonoro de una época en que la música era un arma real contra el odio.