Disco Destroyer es un álbum de Tankard lanzado en 1998. Grabado en Grabado en los estudios Stage One de Bühne, Alemania, entre enero y marzo de 1998, en un período donde Tankard buscaba consolidar su sonido thrash metal tras una década de giras y cambios de formación.. Producción a cargo de Harris Johns. Escuchalo completo en LyricStream.
A finales de los noventa, Tankard ya era un pilar del thrash teutón, pero enfrentaba la presión de reinventarse sin perder su esencia cervecera y combativa. Tras el éxito relativo de 'Disorder in the House' (1995), la banda decidió grabar 'Mess in the West' en los estudios Stage One, con Harris Johns como productor, quien ya había trabajado con ellos en discos anteriores. La grabación se realizó en apenas seis semanas, con la formación clásica de Andreas Geremia (voz), Frank Thorwarth (bajo), Axel Katzmann (guitarra) y Andy Boulgaropoulos (guitarra), mientras que el baterista Arnulf Tunnissen se sumó para darle un golpe más agresivo.
El sonido del álbum es una mezcla cruda de thrash old school con toques de groove metal, destacando pistas como 'Mess in the West' y 'Die with a Beer in Your Hand', que se volvieron himnos instantáneos en sus conciertos. La producción de Johns logró capturar la energía en vivo de la banda, con riffs afilados y una batería potente, aunque algunos críticos señalaron que el álbum carecía de la frescura de sus primeros trabajos. Colaboraciones destacadas incluyen la participación del guitarrista invitado Tom Angelripper (Sodom) en la canción 'Tankard', un guiño a la hermandad del thrash alemán.
Aunque no alcanzó el impacto comercial de sus discos anteriores, 'Mess in the West' es recordado como un disco de transición que mantuvo viva la llama del thrash en una época dominada por el nu metal. Su legado radica en su honestidad: sin pretensiones, Tankard siguió fiel a su estilo, y este álbum se convirtió en un favorito de culto entre los seguidores más acérrimos. Para la escena alemana, representó la resistencia de una banda que, a pesar de las modas, nunca traicionó su esencia, y hoy es visto como un testimonio de la perseverancia del thrash teutón en los años más oscuros del género.