Beba-me es un álbum de Elza Soares lanzado en 2014. Grabado en Grabado entre 2013 y 2014 en los estudios de São Paulo, en un período de intensa reinvención artística para Elza Soares, quien tras décadas de carrera se encontraba en plena efervescencia creativa, rodeada de una nueva generación de músicos.. Producción a cargo de José Miguel Wisnik y Elza Soares. Escuchalo completo en LyricStream.
Elza Soares llegaba a Flores horizontais tras un largo silencio discográfico y una trayectoria marcada por el exilio y la pérdida. El disco surgió de su encuentro con el compositor y músico José Miguel Wisnik, quien la invitó a reinterpretar canciones del modernista brasileño Mário de Andrade, extraídas de su obra Macunaíma y de su colección de cantigas populares. Las sesiones de grabación ocurrieron en estudios paulistanos con un grupo reducido de instrumentistas, en un ambiente íntimo y experimental que buscaba rescatar la raíz sonora de Brasil.
El sonido del álbum es despojado y áspero, con arreglos de guitarra, percusión y acordeón que evocan el sertão y las tradiciones nordestinas. Canciones como 'A tristeza de Jeca' y 'O trenzinho do caipira' muestran a Elza en una faceta contenida pero visceral, lejos del samba exuberante que la hizo famosa. Colaboran músicos como o guitarrista Pedro Sá e o percussionista Marcos Suzano, que aportan texturas modernas a la base folclórica.
Flores horizontais fue recibido como una obra de resistencia cultural, al reivindicar la obra de Mário de Andrade en pleno siglo XXI y conectarla con la lucha política de Elza Soares, que ya entonces se perfilaba como voz del feminismo negro y la justicia social. El disco no tuvo gran difusión comercial, pero se convirtió en pieza de culto entre críticos y músicos, anticipando la fase experimental que Elza consolidaría con A Mulher do Fim do Mundo (2015). Su legado reside en demostrar que la tradición puede ser un campo de batalla sonoro.