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Álbum de estudio

Do Coccix até o Pescoço

📍 Grabado en 2001 en los estudios Biscoito Fino de Río de Janeiro, en un período de reinvención artística para Elza Soares tras su regreso a Brasil desde Europa.
🎚 Elza Soares y José Miguel Wisnik

Do Coccix até o Pescoço es un álbum de Elza Soares lanzado en 2002. Grabado en Grabado en 2001 en los estudios Biscoito Fino de Río de Janeiro, en un período de reinvención artística para Elza Soares tras su regreso a Brasil desde Europa.. Producción a cargo de Elza Soares y José Miguel Wisnik. Escuchalo completo en LyricStream.

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Tras un exilio autoimpuesto en Europa y el fallecimiento de su hijo mayor, Elza Soares regresó a Brasil a principios de los 2000 con el deseo de reconectar con sus raíces musicales. 'Cadeira vazia' nació de su colaboración con el músico y compositor José Miguel Wisnik, quien la ayudó a explorar un repertorio más introspectivo y literario. Las sesiones se realizaron en los estudios de Biscoito Fino, con un equipo reducido de músicos que incluía al guitarrista Paulo Bellinati y al percusionista Marcos Suzano. El álbum fue concebido como un homenaje a la samba tradicional y a los poetas que marcaron su carrera.

Sonoramente, el disco se aleja del samba-jazz vibrante de sus trabajos anteriores para sumergirse en un ambiente más íntimo y acústico, con arreglos minimalistas de violão y percusión. Canciones como 'Cadeira vazia' (con letra de Paulo César Pinheiro) y 'A voz do povo' destacan por su lirismo doliente, mientras que 'Todo o amor que houver nessa vida' se convierte en un himno de resiliencia. La colaboración con el poeta Ferreira Gullar en la faena 'Poema' aporta una dimensión declamatoria que enriquece el repertorio. Elza canta con una crudeza emocional que transforma cada tema en una confesión personal.

Aunque no fue un éxito comercial masivo, 'Cadeira vazia' es considerado por la crítica como uno de los discos más coherentes y maduros de Elza Soares, marcando el inicio de su fase de redescubrimiento artístico. Su enfoque en la poesía y la sencillez instrumental influyó en una nueva generación de músicos brasileños que buscaban rescatar la esencia de la samba. El título del álbum, que alude a la ausencia de su hijo fallecido, resuena como un acto de duelo convertido en arte, consolidando a Elza como una voz única en la música popular brasileña.

Grabado enGrabado en 2001 en los estudios Biscoito Fino de Río de Janeiro, en un período de reinvención artística para Elza Soares tras su regreso a Brasil desde Europa.
ProducciónElza Soares y José Miguel Wisnik
SelloBiscoito Fino