Elza es un álbum de Elza Soares lanzado en 1990. Grabado en Grabado en Río de Janeiro entre 1989 y 1990, durante un período de renacimiento artístico para Elza Soares, quien regresaba de una década de silencio discográfico tras su exilio en Chile y Argentina.. Producción a cargo de Máriozinho Rocha. Escuchalo completo en LyricStream.
A inicios de los 90, Elza Soares atravesaba un momento de reinvención personal y profesional. Tras años de ostracismo por su oposición a la dictadura militar brasileña y la muerte de su hijo, la cantante retornó a los estudios con la necesidad de reafirmar su voz. El álbum 'Quem ha de dizer' fue concebido en Río de Janeiro, bajo la producción de Máriozinho Rocha, quien buscó un sonido moderno que combinara la fuerza del samba con arreglos pop de la época. Las sesiones contaron con músicos de la talla de Carlinhos Marques en la guitarra y Jamil Joanes en el bajo, creando una base rítmica sólida para la voz inconfundible de Elza.
El sonido del disco transita entre el samba-rock y la balada romántica, con una producción limpia que destaca la potencia vocal de Soares. Canciones como la homónima 'Quem ha de dizer' muestran su habilidad para interpretar letras de desamor con una mezcla de dolor y altivez, mientras que 'Sangrando' se convierte en un himno de resistencia. Una colaboración notable es con el compositor y cantante Luiz Melodia en 'Juventude transviada', donde las voces de ambos se entrelazan en un diálogo generacional. La instrumentación incluye cuerdas sintetizadas y metales que evocan los arreglos de los años 70, pero con un aire más contemporáneo.
Aunque no fue un éxito comercial masivo, 'Quem ha de dizer' es considerado un disco de transición crucial en la carrera de Elza Soares, preparando el terreno para su resurgimiento definitivo en la década siguiente. El álbum reafirmó su lugar como una de las voces más auténticas de la música brasileña, capaz de transformar el dolor en arte. Su legado reside en haber demostrado que, incluso en el ostracismo, la fuerza expresiva de Elza seguía intacta, influyendo a nuevas generaciones de cantantes que buscan en su obra un ejemplo de supervivencia y dignidad artística.