Hallelujah es un álbum de Igorrr lanzado en 2012. Grabado en Grabado entre 2011 y 2012 en el estudio casero de Gautier Serre en París, Francia, durante un período de intensa experimentación donde el músico buscaba fusionar la brutalidad del metal extremo con la complejidad barroca y la electrónica de vanguardia.. Producción a cargo de Gautier Serre (Igorrr). Escuchalo completo en LyricStream.
Gautier Serre, conocido como Igorrr, había estado puliendo su estilo único desde sus primeros lanzamientos, y Unpleasant Sonata representa un punto de inflexión en su carrera. Nacido en el underground francés, el álbum fue concebido en su pequeño apartamento parisino, donde Serre acumulaba capas de sonidos con instrumentos reales y programación. Sin una banda fija, grabó la mayoría de los instrumentos él mismo, aunque contó con la colaboración de músicos invitados para partes específicas. Este disco surgió de la necesidad de llevar su propuesta a un nivel más orquestal y caótico, combinando su formación autodidacta con una obsesión por la disonancia controlada.
El sonido de Unpleasant Sonata es un torbellino imposible de clasificar: mezcla blast beats de death metal con arpegios de clavecín, voces operísticas distorsionadas y breaks de drum and bass. Canciones como 'Unpleasant Sonata' y 'Scarlatti 2.0' se convirtieron en himnos de su catálogo, esta última una reelaboración del compositor barroco Domenico Scarlatti que desata una furia electrónica. Colaboraciones destacadas incluyen a la soprano Laure Le Prunenec, cuya voz lírica contrasta con la brutalidad instrumental, y al violinista Sylvain Bouvier, que añade pasajes de música clásica india. El álbum logra un equilibrio precario entre la sofisticación académica y la energía visceral del metal extremo.
Aunque inicialmente fue un lanzamiento de culto en el sello alemán Ad Noiseam, Unpleasant Sonata se convirtió en una obra de referencia para el género conocido como 'baroque metal' o 'breakcore'. Su impacto radica en cómo rompió las barreras entre la música clásica y la electrónica underground, inspirando a una generación de músicos a explorar fusiones aparentemente imposibles. El legado del disco perdura en la carrera posterior de Igorrr, que lo llevó a festivales internacionales y a colaborar con figuras como el guitarrista de Meshuggah. Hoy se considera un punto de partida esencial para entender la escena experimental francesa de principios de los 2010.