Les Marquises es un álbum de Jacques Brel lanzado en 1977. Grabado en Grabado en los estudios Barclay-Hoche de París durante la primavera de 1977, en un período de retiro voluntario de los escenarios y de profunda introspección personal tras haber anunciado su alejamiento de la música en 1967.. Producción a cargo de Jacques Brel y François Rauber. Escuchalo completo en LyricStream.
Jacques Brel, que en 1977 llevaba casi una década alejado de los escenarios y residiendo en las Islas Marquesas, regresó brevemente a París para grabar lo que sería su último álbum de estudio. El disco surgió de sesiones íntimas y casi clandestinas, en las que el cantautor belga trabajó con un pequeño grupo de músicos de confianza, liderados por el arreglista y compositor François Rauber. El título 'À jeun', que significa 'en ayunas', refleja la desnudez espiritual y la crudeza emocional con la que Brel abordó estas canciones. Grabado en los estudios Barclay-Hoche, el álbum fue concebido como un testamento musical, lejos de las grandes producciones de su época dorada.
El sonido de 'À jeun' es deliberadamente austero y minimalista, con arreglos de piano, acordeón y cuerdas que envuelven la voz grave y desgarrada de Brel en una atmósfera de confesión casi teatral. Canciones como 'Les Marquises', que da título a la isla donde vivía, y 'Voir un ami pleurer' se convirtieron en himnos de despedida, cargados de una melancolía lúcida y una sabiduría amarga. La colaboración con Rauber fue clave para lograr ese equilibrio entre la orquestación clásica y la intimidad del chanson, mientras que la participación del guitarrista y amigo Pierre Nicolas aportó texturas sobrias y precisas.
Aunque inicialmente recibido con cierta frialdad por un público que esperaba el Brel épico de antaño, 'À jeun' es hoy considerado una obra cumbre de su madurez y un testamento artístico de primer orden. Su impacto cultural radica en haber mostrado a un Brel vulnerable, sin máscaras, que convierte la despedida en un acto de belleza desgarradora. El legado del disco perdura como una meditación sobre la mortalidad, la amistad y el paso del tiempo, influyendo a generaciones de cantautores franceses y latinoamericanos que encontraron en su honestidad radical una forma de resistencia poética.