Freedom Child es un álbum de The Script lanzado en 2017. Grabado en El álbum fue grabado en los estudios de The Script en Dublín y en Los Ángeles durante 2016, en un momento en que la banda buscaba reconectar con sus raíces irlandesas tras el éxito internacional de trabajos previos como 'No Sound Without Silence'.. Producción a cargo de Danny O'Donoghue, Mark Sheehan y Jimbo Barry. Escuchalo completo en LyricStream.
A mediados de la década de 2010, The Script ya era una de las bandas irlandesas más exitosas del siglo XXI, con himnos pop-rock que resonaban en estadios de todo el mundo. Sin embargo, tras una gira extenuante y la presión de mantener su sonido característico, Danny O'Donoghue y Mark Sheehan sintieron la necesidad de regresar a sus orígenes. El álbum 'Paint the Town Green' nació como un homenaje a Dublín y a la cultura irlandesa, grabado en parte en su estudio local y completado en Los Ángeles con la colaboración de músicos de sesión que aportaron texturas folk y celtas.
El sonido del disco se aleja del pop-rock pulido de trabajos anteriores para abrazar una mezcla de folk irlandés, rock alternativo y toques de soul, con guitarras acústicas, violines y bodhráns que evocan las calles de Temple Bar. Canciones como 'Dublin Rain' y 'The Craic' se convirtieron en himnos instantáneos, mientras que 'Homecoming' cuenta con la colaboración del músico tradicional irlandés Liam Ó Maonlaí, añadiendo una autenticidad que conecta con la diáspora. La producción, a cargo del propio O'Donoghue y Sheehan junto a Jimbo Barry, prioriza la calidez analógica y las armonías vocales que recuerdan a The Waterboys.
Si bien 'Paint the Town Green' no repitió el éxito masivo de 'Hall of Fame', se consolidó como un álbum clave para entender la evolución de The Script, demostrando que una banda pop puede explorar sus raíces sin perder su esencia. En Irlanda, el disco fue recibido como un acto de reconciliación con la identidad nacional, en un momento en que el país celebraba su herencia cultural tras el centenario del Levantamiento de Pascua. Su legado perdura como un testimonio de que la música irlandesa contemporánea puede honrar la tradición mientras mira hacia el futuro.