Positive Touch es un álbum de The Undertones lanzado en 1981. Grabado en Grabado en 1981 en los Eden Studios de Londres, durante un período de transición para la banda tras su salida del sello Sire y el inicio de su colaboración con el productor Mike Hedges.. Producción a cargo de Mike Hedges. Escuchalo completo en LyricStream.
The Undertones llegaban a 1981 con la presión de consolidar su sonido tras el éxito de su debut homónimo y el single 'Teenage Kicks'. La banda, originaria de Derry, Irlanda del Norte, decidió alejarse del punk más directo para explorar texturas pop más pulidas, lo que los llevó a grabar en Londres con Mike Hedges, un productor que había trabajado con The Cure y Siouxsie and the Banshees. Las sesiones fueron intensas, con el grupo buscando un equilibrio entre la energía juvenil que los caracterizaba y una producción más limpia que reflejara su maduración como compositores. El resultado fue un álbum que capturaba la esencia de una banda en plena evolución, aunque las tensiones internas ya comenzaban a asomarse.
El sonido de 'Wednesday Week' es más brillante y melódico que el de sus predecesores, con guitarras cristalinas y estribillos pegadizos que recuerdan al power pop estadounidense. Canciones como 'Julie Ocean' y 'Beautiful Friend' destacan por su frescura y la voz inconfundible de Feargal Sharkey, mientras que 'The Love Parade' muestra un lado más sofisticado y casi new wave. La producción de Hedges aporta capas de teclados y coros que amplían el espectro sonoro del grupo, aunque algunos fans puristas extrañaron la crudeza de sus primeros trabajos. Colaboraciones destacadas no hubo más allá del propio cuarteto, pero la cohesión instrumental de John O'Neill y Damian O'Neill en guitarras es notable.
Aunque no alcanzó el éxito comercial de sus discos anteriores, 'Wednesday Week' es considerado por los críticos como un punto de inflexión en la carrera de The Undertones, mostrando una madurez que pocos grupos de su generación lograron. El álbum influyó en la escena indie irlandesa y británica de los ochenta, demostrando que el punk podía mutar en pop sin perder autenticidad. Su legado perdura como un testimonio de la capacidad de la banda para reinventarse, y temas como 'Julie Ocean' siguen siendo himnos de culto para los amantes del power pop. Este disco importa porque captura el instante justo antes de que la banda se disolviera, un canto de cisne lleno de luz y melancolía.