Ullalla es un álbum de Antonello Venditti lanzado en 1976. Grabado en Grabado en los estudios RCA de Roma durante el verano de 1976, en un momento de consolidación para Antonello Venditti tras el éxito de su obra anterior 'Lilly' y en plena efervescencia del cantautorato romano.. Producción a cargo de Antonello Venditti y Alessandro Centofanti. Escuchalo completo en LyricStream.
Antonello Venditti llegaba a 'Santa Brigida' tras un período de intensa actividad y madurez artística, habiendo ya definido su estilo de cantautor comprometido con la realidad social y política de la Italia de los años setenta. El disco surgió como una obra conceptual inspirada en la calle romana homónima, un lugar que para Venditti simbolizaba el cruce entre lo sagrado y lo profano, lo popular y lo íntimo. Las sesiones de grabación se realizaron en los estudios RCA de Roma, con la colaboración de músicos de la escena progresiva italiana, y contaron con la producción compartida entre el propio artista y el tecladista Alessandro Centofanti.
El sonido de 'Santa Brigida' se mueve entre el piano rock, el folk y los arreglos orquestales, con una atmósfera teatral y narrativa que recuerda a la tradición de los cantautores italianos. Canciones como 'Santa Brigida' y 'Maria Maddalena' destacan por su lirismo desgarrado y su crítica social, mientras que 'Compagno di scuola' se convirtió en un himno generacional. La colaboración con el arreglista y director de orquesta Gianni Oddi aportó una dimensión sinfónica que enriqueció el disco, y la presencia de coros femeninos le dio un matiz casi litúrgico a varias piezas.
El álbum fue recibido con entusiasmo por la crítica y el público, consolidando a Venditti como una de las voces más auténticas del cantautorato italiano de los setenta. 'Santa Brigida' no solo reflejó las contradicciones de la Italia de la época, entre la religiosidad popular y la lucha política, sino que también marcó un punto de inflexión en la carrera del artista, alejándolo del rock más directo para abrazar una poesía más compleja. Su legado perdura como un testimonio sonoro de una Roma vivida desde las calles, y sigue siendo una obra de culto para los amantes de la canción de autor italiana.