Sud es un álbum de Fiorella Mannoia lanzado en 2012. Grabado en Grabado entre 2011 y 2012 en los estudios Officine Meccaniche de Milán, durante un período de madurez artística en el que Fiorella Mannoia buscaba un sonido más íntimo y reflexivo, alejándose del pop convencional para explorar texturas acústicas y letras profundas.. Producción a cargo de Fiorella Mannoia y Carlo Ubaldo Rossi. Escuchalo completo en LyricStream.
A comienzos de la década de 2010, Fiorella Mannoia ya era una de las voces más respetadas de la canción italiana, con una carrera que combinaba éxito comercial y prestigio crítico. Para 'Fino a che non finisce', la cantante romana decidió trabajar estrechamente con el productor y músico Carlo Ubaldo Rossi, con quien compartió la producción, buscando un enfoque más artesanal y menos mediático. Las sesiones se llevaron a cabo principalmente en los estudios Officine Meccaniche de Milán, un espacio conocido por su atmósfera creativa y su equipo técnico de primera línea, donde Mannoia reunió a un grupo selecto de músicos de sesión para dar vida a un repertorio muy personal.
El álbum presenta un sonido predominantemente acústico y orgánico, con arreglos de cuerdas y pianos que envuelven la voz cálida y emotiva de Mannoia, destacando canciones como 'Il cielo non cade mai' y 'Se non ti amassi', esta última escrita por Francesco De Gregori. Colaboran en el disco autores de la talla de Fabrizio Moro y Pacifico, cuyas composiciones se integran perfectamente en la narrativa intimista del álbum. La producción de Rossi logra un equilibrio entre la tradición del cantautor italiano y un aire contemporáneo, con un uso sutil de la electrónica que nunca opaca la calidez instrumental.
Aunque no fue un éxito masivo en listas, 'Fino a che non finisce' fue recibido con entusiasmo por la crítica especializada, que lo consideró uno de los trabajos más coherentes y maduros de Mannoia. El disco consolidó su imagen como intérprete de canciones de autor con contenido poético y emocional, alejándose de las modas pasajeras. Su legado reside en ser un testimonio de la capacidad de Mannoia para reinventarse sin perder su esencia, y en haber inspirado a una nueva generación de cantautoras italianas a priorizar la autenticidad artística sobre el éxito comercial.