El patroncito es un álbum de Alfredo Olivas lanzado en 2011. Grabado en Grabado en 2011 en los estudios de Rancho Humilde en Anaheim, California, durante un periodo de transición para Alfredo Olivas, quien dejaba atrás su etapa como solista independiente para consolidarse como una figura clave del regional mexicano.. Producción a cargo de Alfredo Olivas y Sergio Lizárraga. Escuchalo completo en LyricStream.
Alfredo Olivas llegaba a 2011 con una carrera en ascenso, tras haber lanzado discos como 'Con el pie derecho' y 'La ruleta de la vida', que lo posicionaron como una promesa del corrido contemporáneo. 'El patroncito' surgió como su tercer material de estudio, grabado en los estudios de Rancho Humilde en Anaheim, California, con la producción compartida entre el propio Olivas y Sergio Lizárraga, un experimentado músico y productor sinaloense. El disco refleja la madurez de un joven compositor que ya comenzaba a escribir sobre la vida del narcotráfico y la cultura del norte, pero con un enfoque narrativo que evitaba la apología directa. Las sesiones fueron rápidas y con un equipo reducido, priorizando la autenticidad del sonido de banda y acordeón.
El sonido de 'El patroncito' se mantiene fiel al estilo de la banda sinaloense, con arreglos de metales potentes y un acordeón que marca los estribillos, pero incorpora letras más crudas y directas que las de sus trabajos anteriores. Canciones como 'El patroncito' (que da título al disco), 'La escena de la muerte' y 'El de la Cheyenne' se convirtieron en himnos del subgénero conocido como corridos belicosos, con historias de traiciones, poder y lealtad en el mundo del crimen organizado. No hay colaboraciones destacadas en el álbum, ya que Olivas decidió mantener un enfoque solista, pero la química con su banda de apoyo, Los Nuevos de Sinaloa, es evidente en cada tema. El disco también incluye baladas como 'Dime qué pasó', que muestran su versatilidad como intérprete de música romántica.
El impacto de 'El patroncito' fue inmediato en el noroeste de México y entre la diáspora mexicana en Estados Unidos, donde sus canciones comenzaron a sonar en radios y en los llamados 'corridos de encargo' en fiestas y bailes. El disco consolidó a Alfredo Olivas como un referente del corrido moderno, abriendo la puerta a una generación de artistas que mezclaban la narrativa del narcotráfico con un sonido más pulido y comercial. Su legado radica en que, a pesar de las críticas por su temática, logró capturar la realidad de una región y un momento histórico, convirtiéndose en un documento musical de la violencia y la cultura del norte de México. Aún hoy, 'El patroncito' es considerado un clásico dentro del género, y sus canciones siguen siendo coreadas en conciertos y eventos.