Explode es un álbum de The Gift lanzado en 2011. Grabado en Grabado entre 2010 y 2011 en los estudios Namouche de Lisboa y en el estudio móvil de la banda durante una gira europea, en un momento de transición en el que The Gift buscaba expandir su sonido hacia terrenos más electrónicos y atmosféricos.. Producción a cargo de Brian Eno y The Gift. Escuchalo completo en LyricStream.
En 2011, The Gift ya era una de las bandas más respetadas de la escena alternativa portuguesa, pero con Wallpaper dieron un salto ambicioso al contar con la producción del legendario Brian Eno, quien los descubrió en un festival y quedó fascinado por la voz de Sónia Tavares. El álbum se gestó en sesiones intensas entre Lisboa, Londres y el estudio rural de Eno, donde la banda se sumergió en un proceso de experimentación sonora que mezclaba sintetizadores vintage con guitarras etéreas. La colaboración surgió casi por casualidad, tras un intercambio de correos electrónicos, y Eno los desafió a romper sus estructuras pop tradicionales para crear paisajes sonoros más abstractos.
El sonido de Wallpaper se caracteriza por capas de texturas electrónicas, loops hipnóticos y la voz cristalina de Sónia Tavares flotando sobre arreglos minimalistas, con canciones como 'RGB' y 'Favours' que se convirtieron en himnos de la electrónica pop lusitana. Destacan las colaboraciones de John Cale en los arreglos de cuerda de algunas piezas y la participación del baterista venezolano Andrés Bolett, que aportó ritmos orgánicos a la base sintética. Temas como 'Loucura' y 'A Vida no Campo' muestran una faceta más introspectiva, con letras que exploran la alienación urbana y la búsqueda de identidad en un mundo hiperconectado.
Wallpaper marcó un antes y después en la música portuguesa al demostrar que una banda local podía colaborar con una leyenda internacional sin perder su esencia, y fue aclamado por la crítica como uno de los discos más innovadores de la década en Portugal. Su legado reside en haber abierto las puertas del pop electrónico de autor en el país, influyendo a una generación de artistas que buscaban fusionar lo experimental con lo accesible. Aunque no logró un éxito comercial masivo, se convirtió en un objeto de culto y un testimonio de la madurez artística de The Gift, que supo aprovechar la guía de Eno para crear un álbum atemporal y profundamente emocional.