Never Say Die! es un álbum de Black Sabbath lanzado en 1978. Grabado en Grabado en los estudios Criteria Recording de Miami, Florida, entre finales de 1977 y principios de 1978, en un momento de transición para la banda tras la salida temporal de Bill Ward y el regreso de Ozzy Osbourne para cumplir compromisos contractuales.. Producción a cargo de Black Sabbath. Escuchalo completo en LyricStream.
Para 1978, Black Sabbath atravesaba una etapa turbulenta: la gira de 'Technical Ecstasy' había dejado a la banda agotada y fragmentada, con problemas de adicciones y tensiones internas. Tras un breve reemplazo de Bill Ward por Dave Walker, el grupo se reunió en Miami para grabar lo que sería su séptimo álbum de estudio, con la intención de revitalizar su sonido. El título original del disco era 'Gypsy', pero finalmente se lanzó como 'Never Say Die!', aunque la canción homónima 'Gypsy' quedó como una de las pistas destacadas. La producción fue enteramente responsabilidad de la banda, buscando un enfoque más directo y menos pulido que en sus trabajos anteriores.
El sonido de 'Never Say Die!' oscila entre el hard rock crudo y experimentos con soul y jazz, reflejando la influencia de músicos invitados como Don Airey en los teclados. Canciones como 'Never Say Die' y 'Junior's Eyes' mantienen la esencia pesada de la banda, mientras que 'Gypsy' y 'Air Dance' exploran texturas más melódicas y atmosféricas. La colaboración con Airey aportó capas de teclados que contrastan con los riffs de Tony Iommi, y la voz de Ozzy Osbourne suena más desafiante que nunca, aunque ya mostraba signos de desgaste.
Aunque inicialmente recibido con críticas mixtas y considerado un paso en falso comercial, 'Never Say Die!' ha sido revalorizado con el tiempo como un documento de la resiliencia de Black Sabbath ante la adversidad. Marcó el final de la era clásica con Ozzy, pero también demostró que la banda podía evolucionar sin perder su identidad. Canciones como 'Gypsy' se convirtieron en himnos menores para los seguidores más fieles, y el álbum es recordado como un puente entre el ocaso de los setenta y el renacimiento del heavy metal en la década siguiente.