Hours es un álbum de David Bowie lanzado en 1999. Grabado en Grabado en 1997 en los estudios Looking Glass de Nueva York y en los estudios Mountain de Montreux, durante un período en que David Bowie experimentaba con sonidos electrónicos y colaboraba con músicos como Reeves Gabrels, explorando las posibilidades del drum and bass y el rock experimental.. Producción a cargo de David Bowie, Reeves Gabrels y Mark Plati. Escuchalo completo en LyricStream.
A finales de los años 90, David Bowie se encontraba en una fase de reinvención artística, alejándose del glam rock de décadas anteriores para sumergirse en la música electrónica y el rock industrial. 'Telling Lies' surgió como un sencillo independiente en 1996, concebido durante las sesiones del álbum 'Earthling', y fue grabado en Nueva York y Montreux con la colaboración de su guitarrista de confianza Reeves Gabrels y el productor Mark Plati. La canción refleja la fascinación de Bowie por el drum and bass y la cultura de internet, temas que marcarían su trabajo a finales del milenio.
El sonido de 'Telling Lies' es una fusión agresiva de ritmos sincopados, guitarras distorsionadas y la voz inconfundible de Bowie, creando una atmósfera densa y futurista. La canción destaca por su estructura compleja y su letra críptica, que juega con la idea de la desinformación en la era digital, y fue acompañada de remezclas de artistas como The Prodigy y A Guy Called Gerald, que ampliaron su alcance en las pistas de baile. Aunque no pertenece a un álbum de estudio, se convirtió en un himno de la etapa experimental de Bowie.
Aunque 'Telling Lies' no tuvo el impacto masivo de otros sencillos de Bowie, es una pieza clave para entender su evolución hacia el sonido del siglo XXI y su capacidad para anticipar tendencias. El tema es un testimonio de su curiosidad insaciable y su voluntad de colaborar con productores de música electrónica, allanando el camino para discos como 'hours...' y su posterior incursión en el jazz experimental. Para los críticos, representa un momento de transición donde Bowie demostró que seguía siendo un visionario, incluso cuando el público mainstream empezaba a mirar hacia otros horizontes.