Happy Xmas es un álbum de Eric Clapton lanzado en 2018. Grabado en Grabado en vivo en el Royal Albert Hall de Londres, el 14 y 15 de mayo de 2018, durante la gira de despedida de Eric Clapton, un momento de reflexión y nostalgia para el guitarrista que cerraba una carrera de más de cinco décadas.. Producción a cargo de Eric Clapton y Simon Climie. Escuchalo completo en LyricStream.
Eric Clapton lanzó I’ll Be Alright en 2018 como un álbum en vivo que capturaba el ocaso de su carrera sobre los escenarios. El disco surgió de su gira de despedida, en la que el guitarrista decidió documentar su último paso por el Royal Albert Hall, un recinto emblemático donde ha tocado más de 200 veces. Grabado en dos noches de mayo, el repertorio fue seleccionado por el propio Clapton para reflejar sus momentos más significativos, con la banda que lo acompañó en sus últimos años: el tecladista Chris Stainton, el bajista Nathan East y el baterista Steve Gadd, entre otros. La producción estuvo a cargo de Clapton y su colaborador de largo tiempo Simon Climie, quienes buscaron preservar la intimidad y la crudeza de las actuaciones en vivo.
El sonido de I’ll Be Alright es un viaje sereno y melancólico por el blues rock que definió a Clapton, con arreglos más pausados que en sus años de esplendor. Canciones como la homónima I’ll Be Alright, una versión del clásico de blues de Tampa Red, y Tears in Heaven, interpretada con una vulnerabilidad desgarradora, se convierten en los momentos cumbre del álbum. Destaca la colaboración del guitarrista invitado Jimmie Vaughan, quien aporta un diálogo de guitarras en temas como Have You Ever Loved a Woman, evocando la tradición texana del blues. El álbum también incluye una versión conmovedora de Layla en su formato acústico, que cierra el disco con un eco de su legado.
I’ll Be Alright no es solo un testimonio de despedida, sino un documento que consolida a Clapton como el último gran embajador del blues británico. Aunque no generó el impacto masivo de sus trabajos previos, el álbum fue recibido por la crítica como un gesto honesto y sin artificios de un artista que se retiraba en sus propios términos. Su importancia radica en capturar la esencia de un músico que, incluso en su ocaso, mantenía una conexión visceral con el público y las raíces del género. Para los seguidores, este disco es un adiós íntimo que resume medio siglo de historia musical, desde los Yardbirds hasta su consagración como Slowhand.