Nursery Cryme es un álbum de Genesis lanzado en 1971. Grabado en Grabado en los estudios Trident de Londres durante 1970 y principios de 1971, en un momento de transición para la banda tras la partida del guitarrista Anthony Phillips y la llegada del baterista Phil Collins, lo que marcó una etapa de experimentación y consolidación de su sonido progresivo.. Producción a cargo de John Anthony. Escuchalo completo en LyricStream.
Genesis llegaba a 1971 como una banda en plena metamorfosis, habiendo perdido a uno de sus miembros fundadores y ganando a un joven baterista que pronto se convertiría en pieza clave. White Mountain surgió de las sesiones para su tercer álbum, Nursery Cryme, aunque fue lanzado como sencillo independiente en algunos mercados. Grabado en los estudios Trident de Londres bajo la producción de John Anthony, el tema refleja la fascinación del grupo por la literatura fantástica y los paisajes sonoros épicos. La formación incluía a Peter Gabriel en voz, Steve Hackett en guitarra, Tony Banks en teclados, Mike Rutherford en bajo y Phil Collins en batería, todos ellos inmersos en una búsqueda artística que los alejaba del pop convencional.
Musicalmente, White Mountain es una pieza que combina la complejidad del rock progresivo con una narrativa lírica inspirada en la novela Watership Down de Richard Adams, aunque adaptada a un tono más oscuro y místico. La canción se destaca por los intrincados pasajes de teclado de Tony Banks, la guitarra melódica de Steve Hackett y la voz teatral de Peter Gabriel, que narra la historia de un lobo solitario. A diferencia de otros cortes del álbum, este sencillo no contó con colaboraciones externas notables, pero su estructura dinámica y cambios de tempo anticipan la ambición que Genesis desarrollaría en discos posteriores. La producción de John Anthony logra un equilibrio entre la crudeza de las primeras grabaciones y la sofisticación que la banda buscaba.
Aunque White Mountain no fue un éxito comercial en su momento, se ha convertido en una pieza de culto entre los seguidores de Genesis, representando el puente entre su etapa inicial más pastoral y el virtuosismo progresivo que definiría su obra maestra Foxtrot. El sencillo demuestra la capacidad del grupo para fusionar literatura y música, sentando las bases de su legado como narradores sonoros. Hoy es recordado como un testimonio de la valentía artística de una banda que se atrevió a explorar territorios líricos y musicales inusuales en la escena británica de principios de los setenta. Su importancia radica en ser una de las primeras muestras de la identidad única que Genesis forjaría en la década siguiente.