Secrets es un álbum de The Human League lanzado en 2001. Grabado en Grabado entre 2000 y 2001 en los estudios The Human League Workshop de Sheffield y en varios estudios de Londres, durante un período de transición en que la banda buscaba reinventarse tras el éxito masivo de los ochenta y el relativo bajón comercial de los noventa.. Producción a cargo de The Human League y Ian Stanley. Escuchalo completo en LyricStream.
Tras el tibio recibimiento de 'Romantic?' (1990) y el paso por diferentes sellos, The Human League entró en una larga pausa creativa. Para el cambio de milenio, Philip Oakey, Joanne Catherall y Susan Ann Sulley retomaron el trabajo con la intención de recuperar la esencia electrónica que los había hecho famosos. 'Housefull of Nothing' nació en un clima de incertidumbre comercial, grabado en parte en su propio estudio de Sheffield y con la colaboración del productor Ian Stanley, exmiembro de Tears for Fears. El disco refleja una banda en busca de identidad, alejada de las grandes producciones de los ochenta pero aún fiel a su ADN synthpop.
El sonido del álbum es más crudo y minimalista que en trabajos anteriores, con sintetizadores fríos y cajas de ritmos prominentes que evocan sus primeros años en Virgin. Canciones como 'All I Ever Wanted' y 'The Snake' muestran a Oakey en su faceta más oscura, mientras que 'Liar' y 'Night People' recuperan la energía bailable de antaño. Las voces de Catherall y Sulley, aunque menos protagónicas que en discos previos, aportan capas etéreas que contrastan con la sequedad instrumental. No hay colaboraciones estelares, pero la producción de Stanley aporta un pulso industrial que distancia al grupo de su pasado más pop.
Aunque 'Housefull of Nothing' pasó casi desapercibido en su lanzamiento y no logró reubicar a The Human League en las listas, con el tiempo se ha revalorizado como un testimonio de su resistencia artística. El álbum es una rareza dentro de su discografía, un puente entre el synthpop clásico y la electrónica más experimental de principios del siglo XXI. Su legado reside en ser un disco de culto para los seguidores más fieles, que demuestra que incluso en tiempos de crisis creativa, la banda supo mantener su esencia sin concesiones comerciales.