Talk es un álbum de Yes lanzado en 1994. Grabado en Grabado en 1993 y principios de 1994 en los estudios Sarm West de Londres y en los estudios privados de Trevor Rabin en Los Ángeles, durante un período de transición para Yes, que tras la salida de Jon Anderson y la llegada del cantante Trevor Horn (aunque finalmente Horn no participó como vocalista), se reconfiguró con el regreso de Anderson y la inclusión del tecladista Tony Kaye, buscando revitalizar su sonido tras el éxito del álbum 'Union'.. Producción a cargo de Trevor Rabin y Paul De Villiers. Escuchalo completo en LyricStream.
A mediados de los años 90, Yes afrontaba una etapa de redefinición y tensiones internas; el álbum 'Holding On' surgió como un proyecto paralelo del guitarrista Trevor Rabin, quien compuso gran parte del material junto al cantante Jon Anderson, mientras la banda intentaba consolidar su alineación tras los vaivenes de giras y cambios de formación. Grabado entre Londres y Los Ángeles, el disco contó con la participación de músicos de sesión y la producción del propio Rabin, reflejando un momento en que Yes buscaba adaptarse a las nuevas tendencias del rock progresivo sin perder su esencia sinfónica.
El sonido de 'Holding On' se caracteriza por una mezcla de guitarras contundentes, sintetizadores atmosféricos y la inconfundible voz de Anderson, con temas como la canción homónima 'Holding On' y 'The Calling' que destacan por sus estribillos pegadizos y arreglos complejos. Aunque no cuenta con colaboraciones externas de renombre, la química entre Rabin y Anderson se hace evidente en la estructura de las canciones, que oscilan entre el rock melódico y pasajes progresivos más elaborados, recordando a trabajos previos como '90125' pero con una producción más pulida.
A pesar de no ser uno de los álbumes más recordados de Yes, 'Holding On' representa un puente entre la etapa ochentera de la banda y su resurgimiento en los años 2000, pues captura la voluntad del grupo de evolucionar sin romper con su legado. Su impacto cultural fue limitado en comparación con obras emblemáticas, pero para los seguidores más fieles es una joya oculta que muestra la capacidad de Yes para reinventarse en un mercado musical dominado por el grunge y el britpop. Hoy en día, el disco se valora como un testimonio de la perseverancia de la banda y de la visión creativa de Trevor Rabin, quien poco después se alejaría del grupo para dedicarse al cine.