En 1970, Al Green era un cantante de soul con un par de singles fallidos en su haber y una voz que aún no había encontrado su verdadero hogar. Pero todo cambió cuando conoció a Willie Mitchell, el productor y dueño de Hi Records en Memphis. Mitchell vio en Green algo especial: una mezcla de ternura y ferocidad que recordaba a los grandes evangelistas pero con un sentido del ritmo arrollador. 'Al Green Gets Next to You' fue su primer encuentro en el estudio, un experimento donde Mitchell le pidió a Green que cantara como si estuviera predicando en una iglesia, pero con temas de amor y deseo. Las sesiones fueron intensas y rápidas: la banda de Hi Records (los legendarios Hi Rhythm Section) tocaba en directo, y Green se desgañitaba hasta encontrar la toma perfecta. El título, 'Al Green se pone a tu lado', era una promesa de intimidad. Nadie sabía que estaban grabando la piedra fundacional del soul sureño de los 70.
El sonido de este debut es una revelación. La producción de Willie Mitchell es cálida y espaciosa, con un bajo profundo, guitarras afiladas y una sección de cuerdas que envuelve sin empalagar. El single 'Tired of Being Alone' es una obra maestra del minimalismo: un riff de guitarra, un ritmo cadencioso y la voz de Green que va de un susurro a un grito en segundos, hablando de soledad y necesidad. 'I Want to Hold Your Hand' (una versión soul de The Beatles) transforma la ingenuidad pop en un gemido sexual. 'Right Now, Right Now' es un rock and roll acelerado con aires gospel. 'I've Never Found a Girl' es un tema alegre y optimista. Las colaboraciones son internas (la Hi Rhythm Section y los coros de Rhodes, Chalmers y Rhodes), pero la verdadera estrella es la química entre Green y Mitchell. Es un disco que suena a Memphis: húmedo, caliente y sincero. No hay un minuto de relleno, y la voz de Green te agarra y no te suelta.
El impacto de 'Al Green Gets Next to You' fue considerable en el mundo del soul, aunque el gran público tardó en descubrirlo. Llegó al puesto 58 del Billboard, y 'Tired of Being Alone' alcanzó el top 10 del R&B. La crítica alabó la frescura de su sonido y la intensidad de Green. Con el tiempo, este disco se ha convertido en un clásico de culto, el preludio de la era dorada de Al Green. Su legado es el del nacimiento de un estilo: el soul íntimo y ardiente que definiría los 70. Green pasó de ser un prometedor desconocido a la próxima gran esperanza del soul, solo un paso antes de la cima. Un debut que aún provoca escalofríos.