1973 fue un año agotador para Al Green. Dos discos en un año, giras interminables y una crisis personal que empezaba a gestarse. 'Livin' for You' se grabó en pocas semanas, casi por obligación contractual. Pero Green, incluso cansado, era capaz de crear belleza. Las sesiones fueron más rápidas y menos perfeccionistas que las anteriores, con Mitchell tirando del carro. El título, 'Viviendo para ti', era una declaración: Green dedicaba su vida a su público, a su amada, quizás a Dios. La portada, con Green con los brazos abiertos, sugería entrega. No es su disco más famoso, pero esconde joyas.
El sonido de 'Livin' for You' es más relajado y menos ambicioso que sus predecesores, pero tiene una calidez especial. El single 'Let's Get Married' es un tema alegre y optimista, con un riff de guitarra feliz. 'So Good to Be Here' es un soul funk con coros alegres. 'Livin' for You' (la canción) es una balada lenta y sincera, con Green cantando sobre la devoción. 'My God Is Real' es un góspel puro, un adelanto de lo que vendría después. 'Home Again' es un tema nostálgico y agridulce. Las colaboraciones son las de siempre, pero la producción es más sencilla, menos orquestal. Green canta con menos florituras, más directo al corazón. Es un disco que no busca impresionar, sino acompañar.
El impacto de 'Livin' for You' fue menor que el de sus antecesores (puesto 25 del Billboard, número 3 del R&B), pero aún respetable. La crítica fue amable pero no entusiasta, señalando que Green parecía estar repitiendo la fórmula. Con el tiempo, ha sido reivindicado como un disco de culto entre los fans, que valoran su humildad y su atmósfera íntima. Su legado es el de un disco de descanso, el momento antes del cambio radical. 'Livin' for You' no es esencial, pero es un respiro en la discografía de Green. Un álbum para vivir para alguien.