El álbum 'The Lord Will Make a Way' fue lanzado en 1980 por Myrrh Records, marcando el primer álbum completamente gospel de Al Green después de su conversión religiosa y su ordenación como pastor en 1976. Grabado entre 1979 y 1980, el disco fue producido por el propio Green, quien ya había comenzado a alejarse del soul secular para dedicarse a la música sacra.
El álbum alcanzó el puesto número 1 en la lista Billboard Top Gospel Albums, consolidando a Green como una figura prominente en la música gospel contemporánea. La canción que da título al álbum, 'The Lord Will Make a Way', se convirtió en un éxito en las radios cristianas y es considerada una de sus interpretaciones más emotivas del género.
Este trabajo representa un punto de inflexión en la carrera de Green, quien combinó su característico falsete con arreglos de gospel tradicional y soul. Aunque algunos críticos inicialmente dudaron de su transición, el álbum fue bien recibido por la comunidad religiosa y ayudó a establecer su ministerio musical.