Tras tres años de silencio y una rehabilitación definitiva que le devolvió la salud, Alice Cooper regresó triunfalmente a la escena musical abrazando el pujante sonido del hair metal de los ochenta. Grabado en los Atlantic Studios de Nueva York con la producción de Beau Hill y el debut del imponente guitarrista Kane Roberts, el álbum fue diseñado como un asalto directo a la MTV y a las nuevas audiencias que buscaban himnos de rock potentes y visuales impactantes, marcando el inicio de su 'segunda vida' en el estrellato.
El sonido es una explosión de hard rock melódico con guitarras pesadas y una batería atronadora, donde temas como 'He's Back (The Man Behind the Mask)' —compuesto para la saga Viernes 13— y 'Teenage Frankenstein' recuperan la teatralidad clásica con un barniz de modernidad metálica. La producción es brillante y cargada de energía, con Alice sonando más fuerte y enfocado que en años, entregando estribillos diseñados para ser coreados en estadios y videos musicales cargados de efectos especiales y terror divertido.
Constrictor fue el álbum que salvó la carrera de Alice Cooper para una nueva generación, demostrando que el maestro del shock rock todavía tenía mucho que decir en un panorama musical que él mismo había ayudado a crear. Su impacto cultural fue enorme, devolviéndolo a las giras masivas y consolidando su imagen como el patriarca del rock de terror, sentando las bases para su dominio absoluto de las listas de éxitos durante el resto de la década.