En 1956, Hollywood quiso contar la vida de Benny Goodman. 'The Benny Goodman Story' fue una película biográfica con Steve Allen como actor principal (doblando las escenas de clarinete con la música real de Goodman). Las sesiones de grabación de la banda sonora fueron una excusa para que Goodman regrabara sus grandes éxitos con una orquesta actualizada y sonido estéreo. El título, 'La historia de Benny Goodman', era una celebración de su vida y obra. La portada, con Goodman y su clarinete, era una imagen icónica.
El sonido de 'The Benny Goodman Story' es una revisitación del swing clásico, pero con mejor calidad de sonido y arreglos ligeramente modernizados. Los temas incluyen los grandes éxitos: 'Let's Dance', 'Stompin' at the Savoy', 'Sing, Sing, Sing', 'Don't Be That Way', y 'Goody Goody'. Goodman toca con la misma pasión de sus 20, pero con una técnica aún más depurada. Las colaboraciones incluyen a la cantante, y a la orquesta. La producción es brillante y estéreo, adecuada para el cine. Es un disco que funciona como una introducción perfecta para quienes no conocían a Goodman.
El impacto de 'The Benny Goodman Story' fue enorme en las ventas, presentando a Goodman a una nueva generación de fans del rock and roll. La crítica lo recibió con elogios, y la película ayudó a mantener viva la leyenda. Con el tiempo, es su disco más vendido y uno de los más accesibles. Su legado es el de una revisitación triunfal, una prueba de que el swing nunca pasa de moda. La historia de Benny Goodman, contada por él mismo, en notas de clarinete.