Bill Evans grabó este álbum en vivo el 15 de junio de 1968 durante el Festival de Jazz de Montreux, en Suiza. Fue su primera actuación en este festival y el único álbum en vivo que lanzó con su trío de esa época, formado por Eddie Gómez al contrabajo y Jack DeJohnette a la batería.
El concierto fue producido por Helen Keane, mánager y productora de Evans, y publicado por Verve Records ese mismo año. La grabación captura la química inmediata del trío, que se había formado solo unos meses antes, y destaca por la interacción sutil y la sensibilidad melódica característica de Evans.
El álbum recibió elogios de la crítica y fue nominado a un premio Grammy. Es considerado uno de los mejores registros en vivo de Bill Evans, mostrando su capacidad para transformar estándares del jazz en piezas íntimas y complejas, con una notable claridad sonora gracias a la ingeniería de Val Valentin.