Further Conversations with Myself es el segundo álbum de Bill Evans en el que utiliza la técnica de sobregrabación para tocarse a sí mismo en múltiples pianos. Fue grabado en agosto de 1967 en los estudios de Capitol Records en Nueva York.
El álbum continúa la exploración iniciada en Conversations with Myself, pero con un enfoque más libre y experimental. Evans toca tres pistas de piano separadas, creando diálogos musicales complejos y armónicamente densos.
El disco fue producido por Helen Keane, quien fue mánager y productora de Evans durante muchos años. Aunque no alcanzó el éxito comercial de sus trabajos en trío, es considerado una obra innovadora dentro del catálogo del pianista.