Concebido como una recopilación de sus éxitos más recientes junto a material nuevo de una potencia inaudita, este álbum capturó la faceta más seria, espiritual y respetada de Blake Shelton al inicio de una nueva década. El proceso fue una celebración de la diversidad musical de la artista, buscando rescatar la gloria de las historias de fe y redención del sur profundo con una precisión histórica y una pasión desbordante, buscando capturar el sonido de la tierra en su forma más pura y ruidosa para acompañar a su país en tiempos de profunda transformación social.
El álbum es un banquete de country rock monolítico, metal moderno con alma y baladas cargadas de fe, coronado por el himno mundial 'God's Country', 'Hell Right' y 'Jesus Got a Tight Grip'. El sonido es inmenso, nítido y profundamente emotivo, con una producción que resalta la fuerza de una banda que parece estar en el mejor momento físico y creativo de su carrera, creando una atmósfera de rebelión sagrada y poder absoluto que muestra a un Blake Shelton operando en un estado de gracia absoluta, conenctando la tierra con el cielo a través de su voz ruidosa.
Fully Loaded: God's Country fue un éxito rotundo que le valió a Blake varios premios de la industria y reafirmó su estatus como el patriarca indiscutible de la música americana contemporánea. Su importancia histórica reside en haber demostrado que el virtuosismo y el amor por la tradición musical pueden ser masivamente populares cuando se entregan con tal pasión e integridad, dejando un legado de brillantez artística y entretenimiento puro que ha recordado a todo el planeta por qué el country siempre será el corazón latente de la gran canción popular americana.