Don't Look Back es el segundo álbum de estudio de la banda estadounidense Boston, lanzado el 2 de agosto de 1978. Fue producido por Tom Scholz, quien también escribió la mayoría de las canciones.
El álbum alcanzó el número 1 en la lista Billboard 200 y vendió más de 7 millones de copias en Estados Unidos. Incluye los exitosos sencillos Don't Look Back y A Man I'll Never Be.
A pesar de su éxito comercial, Scholz expresó insatisfacción con el resultado final debido a las presiones de la discográfica para apresurar su lanzamiento. La grabación se realizó en Los Ángeles y contó con la formación clásica de la banda.