El álbum fue concebido como un homenaje a la música folk y de protesta popularizada por Pete Seeger, aunque Springsteen aclaró que no se trataba de un álbum de versiones directas de Seeger, sino de canciones del repertorio que Seeger había interpretado y difundido. La grabación se realizó de forma espontánea con un grupo de músicos de sesión, sin ensayos previos, en solo tres días.
Springsteen reunió a una banda de 13 músicos, apodada 'The Seeger Sessions Band', que incluía instrumentos como banjo, acordeón, violín, trompeta y tuba. Las sesiones se grabaron en directo en el salón de su casa de Nueva Jersey, con micrófonos colocados de manera rudimentaria, capturando la energía de una jam session.
El álbum debutó en el número 3 de la lista Billboard 200 y fue certificado disco de oro por la RIAA. Recibió el premio Grammy al Mejor Álbum Folk Tradicional en 2007. Springsteen realizó una gira posterior con la misma banda, documentada en el DVD 'Bruce Springsteen with The Sessions Band: Live in Dublin'.