'Chet Baker in Tokyo' fue grabado en vivo en Japón en 1987, pocos meses antes de la trágica muerte de Baker al caer desde un hotel en Ámsterdam. El público japonés adoraba a Baker, y en este concierto se entrega a su música con una devoción casi religiosa. El título refleja la geografía del concierto.
El sonido de 'Chet Baker in Tokyo' es el de un Baker maduro, con su trompeta aún melódica y su voz aún frágil, pero con una presencia escénica conmovedora. El repertorio incluye sus clásicos 'My Funny Valentine', 'But Not for Me', 'I Fall in Love Too Easily', y 'Let's Get Lost'. La grabación en vivo captura la atmósfera del concierto y el calor del público.
El impacto de 'Chet Baker in Tokyo' fue enorme tras su muerte, convirtiéndose en un documento póstumo de su arte. La crítica destacó su calidad interpretativa. Con el tiempo, es un disco imprescindible para los fans. Su legado es el de una despedida digna, una de las últimas veces que Baker tocó y cantó ante un público entregado.