Never Say You Can't Survive fue lanzado en 1977, en un momento en que Curtis Mayfield buscaba renovar su sonido tras el éxito de Superfly. El álbum refleja una mezcla de funk, soul y mensajes de superación personal, con un enfoque más optimista que sus trabajos anteriores. La grabación se realizó entre Chicago y Los Ángeles, con la participación de músicos de sesión de primer nivel. La recepción crítica fue positiva, aunque comercialmente no alcanzó las cifras de sus discos más emblemáticos.
El sonido del álbum se caracteriza por arreglos orquestales sutiles y ritmos funk relajados, con la voz suave y llena de matices de Mayfield. Canciones destacadas incluyen la homónima 'Never Say You Can't Survive', un himno de resiliencia, y 'Show Me Love', con un groove contagioso. La producción es limpia y pulida, mostrando la madurez artística del cantante.
Aunque no es uno de sus álbumes más recordados, Never Say You Can't Survive es valorado por los seguidores de Mayfield como una obra coherente y positiva. Su mensaje de esperanza y perseverancia resuena en la discografía del artista, y el álbum ha sido reivindicado con el tiempo como una joya oculta de su etapa tardía en Curtom.