Super Fly es la banda sonora de la película homónima de 1972, escrita y producida por Curtis Mayfield. Fue grabada durante el auge del género blaxploitation, y Mayfield compuso la música para reflejar la crítica social de la película sobre el tráfico de drogas. El álbum fue un éxito masivo, alcanzando el número 1 en la lista Billboard 200. Recibió elogios por su narrativa musical cohesiva.
El sonido de 'Super Fly' es una mezcla de funk, soul y psicodelia, con canciones emblemáticas como 'Pusherman', 'Freddie's Dead' y 'Superfly'. La producción es minimalista pero poderosa, con líneas de bajo prominentes y arreglos de cuerdas. Las letras abordan la adicción, la violencia y la redención, convirtiéndolo en un álbum conceptual.
Super Fly es considerado uno de los mejores álbumes de banda sonora de la historia y un hito del cine y la música afroamericana. Su influencia es inmensa, inspirando a generaciones de músicos y siendo sampleado en innumerables canciones de hip-hop. El álbum fue incluido en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de EE. UU.