Este álbum es el primero en el que Dave Brubeck interpreta exclusivamente sus propias composiciones, sin otros músicos. Grabado en marzo de 1956, fue lanzado por Columbia Records ese mismo año.
Brubeck toca solo al piano, explorando piezas que luego se convertirían en clásicos de su repertorio, como 'In Your Own Sweet Way' y 'The Duke'. El disco muestra su faceta como compositor y su habilidad para la improvisación en solitario.
El álbum fue bien recibido por la crítica y ayudó a consolidar la reputación de Brubeck como compositor de jazz. Es considerado un hito en su carrera por su enfoque íntimo y personal.