Dizzy Gillespie grabó este álbum como un homenaje a Duke Ellington, una de sus mayores influencias. Las sesiones tuvieron lugar en 1960 y fueron producidas por Norman Granz para el sello Verve Records.
El álbum presenta arreglos de Clare Fischer, quien orquestó las composiciones de Ellington para un conjunto que incluía metales, maderas y ritmo. Gillespie interpreta temas emblemáticos como 'Take the 'A' Train' y 'Sophisticated Lady' con su característico estilo bebop.
Aunque no fue uno de los discos más comerciales de Gillespie, 'A Portrait of Duke Ellington' es valorado por los críticos como una muestra de su respeto por la tradición del jazz y su capacidad para fusionar la sofisticación armónica de Ellington con su propia energía virtuosa.