El álbum debut de DMX, lanzado en mayo de 1998, fue un éxito inmediato que lo catapultó a la fama. Grabado en un período de intensa actividad en la escena del rap de Nueva York, el disco refleja la crudeza y la energía del momento. Recibió críticas positivas por su autenticidad y su enfoque directo, vendiendo más de 250,000 copias en su primera semana.
El sonido del álbum es oscuro y agresivo, con beats minimalistas y una producción cruda que complementa la entrega visceral de DMX. Canciones destacadas incluyen 'Ruff Ryders' Anthem', 'Get at Me Dog' y 'Stop Being Greedy', que se convirtieron en himnos del hip-hop de finales de los 90.
Considerado un clásico del rap de la Costa Este, 'It's Dark and Hell Is Hot' estableció a DMX como una fuerza imparable en la industria. Su impacto perdura en la cultura hip-hop, influyendo a generaciones de artistas con su estilo sin concesiones y su narrativa callejera.