Rhythm Is My Business es el primer álbum de Ella Fitzgerald lanzado bajo el sello Verve Records en 1962, después de su exitosa etapa en Decca. Fue producido por Norman Granz, quien también fundó Verve y había trabajado con ella en el famoso Songbook series.
El álbum presenta a Fitzgerald acompañada por la orquesta de Bill Doggett, con arreglos de Doggett y otros músicos. El repertorio se centra en canciones rítmicas y swing, incluyendo temas como "Rhythm Is My Business" y "I'm Beginning to See the Light", mostrando su versatilidad en el jazz vocal.
Aunque no fue uno de sus álbumes más comerciales, recibió críticas positivas por su energía y la química entre Fitzgerald y la banda. El título refleja su dominio del ritmo y el swing, elementos clave en su estilo.