Grabado en el escenario del antiguo Capitol Theatre en Nueva York, este álbum fue concebido para capturar la sensación de un concierto en vivo, pero con la perfección técnica de un estudio. Frank Sinatra trabajó con el arreglista Don Costa y una orquesta de 73 músicos, utilizando técnicas de grabación estéreo avanzadas para la época.
El repertorio incluye canciones de musicales de Broadway y películas, como 'I Have Dreamed' de 'The King and I' y 'The Sweetest Sounds' de 'No Strings'. El álbum alcanzó el puesto número 6 en la lista Billboard 200 y fue nominado a un premio Grammy por Mejor Interpretación Vocal Masculina.
A pesar de su título, no fue grabado ante una audiencia en vivo, sino que se simuló la atmósfera de un concierto. Es considerado uno de los álbumes más ambiciosos de Sinatra por su producción orquestal masiva y su sonido envolvente.