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Álbum de estudio

Mulligan Plays Mulligan

Gerry Mulligan
📅 1951🎙 Grabado en la ciudad de Nueva York durante los días 26 y 27 de diciembre de 1951, en pleno auge del cool jazz y cuando Gerry Mulligan comenzaba a forjar su camino como líder de banda tras su salida del noneto de Miles Davis.🎛 Bob Altshuler (supervisor de producción) y George Avakian (director artístico)
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Para 1951, Gerry Mulligan ya era una figura respetada en el círculo del jazz neoyorquino, pero aún no el ícono que sería tras su legendario cuarteto sin piano. Había dejado su huella como arreglista en la orquesta de Gene Krupa y, sobre todo, en el noneto de Miles Davis que grabó el seminal 'Birth of the Cool', donde su barítono serpenteante y sus composiciones abrieron una puerta a nuevas texturas. Sin embargo, Mulligan sentía la necesidad de demostrar que podía liderar su propio proyecto, y 'Mulligan Plays Mulligan' fue su declaración de independencia: un disco íntegramente compuesto por él, donde el saxofonista se rodeó de músicos de la talla del trompetista Chet Baker —aunque aquí aún no tocaban juntos— y del baterista Joe Morello, entre otros. Las sesiones se realizaron en los estudios de WOR en Manhattan, con la producción de Bob Altshuler para el sello Prestige, que apostaba por el talento de un joven que ya no era solo un sideman. Mulligan llegó al estudio con partituras frescas, escritas con la claridad de quien sabe que cada nota debe contar una historia, y el resultado fue un álbum que capturaba la esencia de un músico en el umbral de su madurez artística.

El sonido de 'Mulligan Plays Mulligan' es pura transparencia: líneas melódicas que se deslizan con la gracia de un río, arreglos que respiran y un barítono que suena ligero como un contralto, milagro de la técnica de Mulligan. Canciones como 'Disc Jockey Jump' y 'A Ballad' muestran su habilidad para tejer armonías complejas con una simplicidad engañosa, mientras que 'Mulligan's Too' revela su amor por el swing más relajado. La ausencia de piano en algunas pistas —un presagio de lo que vendría en su cuarteto— deja que el barítono dialogue directamente con la trompeta y el saxo alto, creando un tapiz de voces instrumentales que se entrelazan sin esfuerzo. La colaboración con el trompetista Don Joseph y el saxofonista Allen Eager aporta un contrapunto vibrante, pero es la propia voz de Mulligan, ese sonido cálido y a la vez cortante, lo que unifica todo. Lo especial de este disco es que no busca impresionar con pirotecnia, sino con la precisión de un arquitecto que sabe dónde colocar cada ladrillo sonoro.

El impacto de 'Mulligan Plays Mulligan' fue doble: por un lado, estableció a Gerry Mulligan como un compositor de primera línea en el jazz, demostrando que el cool jazz no era solo un estilo de tocar, sino una filosofía de escritura musical. Por otro lado, el álbum sirvió como puente hacia el cuarteto sin piano que formaría con Chet Baker apenas unos meses después, un grupo que redefiniría el sonido del jazz de la costa oeste. Aunque no fue un éxito comercial inmediato, la crítica lo recibió con los brazos abiertos, alabando la originalidad de sus temas y la madurez de su visión. Hoy, este disco es considerado una joya precoz, un mapa de las ideas que Mulligan desarrollaría a lo largo de su carrera, y una prueba de que el verdadero arte no necesita estridencias para ser profundo. Importa porque captura a un gigante en el momento exacto en que dejaba de ser una promesa para convertirse en una realidad imborrable de la música americana.

Grabado enGrabado en la ciudad de Nueva York durante los días 26 y 27 de diciembre de 1951, en pleno auge del cool jazz y cuando Gerry Mulligan comenzaba a forjar su camino como líder de banda tras su salida del noneto de Miles Davis.
ProducciónBob Altshuler (supervisor de producción) y George Avakian (director artístico)
SelloPrestige Records