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Álbum de estudio

Still Rising

Gregory Porter
📅 2023🎙 Grabado en los emblemáticos estudios de Nueva York y Los Ángeles durante el año 2022, en un momento en que Gregory Porter ya se había consolidado como la voz más cálida y conmovedora del jazz contemporáneo, con una carrera que combinaba el éxito crítico con una creciente popularidad global.🎛 Gregory Porter, Kamau Kenyatta, Troy Miller
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Para cuando Gregory Porter se dispuso a grabar *Still Rising*, ya llevaba más de una década siendo el estandarte de un jazz que no temía abrazar el soul, el gospel y el R&B clásico, con una voz de barítono que parecía capaz de sanar heridas con solo modular una nota. Tras el éxito rotundo de *Take Me to the Alley* y su Grammy, y la consolidación con *All Rise*, Porter sintió la necesidad de hacer un disco que no solo celebrara su sonido característico, sino que también mirara hacia adelante, hacia un horizonte donde la música negra americana pudiera reunirse en un solo abrazo. Las sesiones se llevaron a cabo entre el bullicio creativo de Nueva York y la calma técnica de Los Ángeles, rodeado de una banda que ya era su familia musical, incluyendo a músicos que lo acompañan desde sus inicios en el circuito de clubes de Brooklyn. El proceso fue intenso y profundamente orgánico, con Porter llegando al estudio con canciones que habían madurado durante la gira, escritas a menudo en los silencios de los camerinos o en los trayectos entre ciudades, como si cada melodía fuera un diario de vida. La producción, compartida con Kamau Kenyatta y Troy Miller, buscó capturar la inmediatez de una conversación íntima, dejando que la imperfección humana brillara por encima de la pulcritud digital, porque Porter siempre ha creído que la música verdadera se cuece en el aire, no en una pantalla.

El sonido de *Still Rising* es un tapiz de texturas que va desde el swing más elegante de la big band hasta la intimidad de un cuarteto de cuerdas, con Porter navegando entre el blues y el spiritual con una naturalidad pasmosa. Canciones como *Heaven’s Door* y *Don’t Lose Your Steam* se convierten en himnos de resiliencia, mientras que la versión de *Smile* de Charlie Chaplin adquiere una nueva dimensión de esperanza en su voz, como si la hubiera estado esperando toda su vida. Destaca la colaboración con la cantante británica Mavis Staples, cuya energía gospel se fusiona con la de Porter en un dueto que parece salido de una iglesia bautista en llamas, y la presencia del vibrafonista Joe Locke, que añade una capa de luminosidad etérea a varios temas. Lo que hace especial a este disco es su capacidad de ser a la vez un testamento de la madurez artística de Porter y una puerta abierta para nuevos oyentes, porque cada canción está construida con una arquitectura melódica tan sólida que incluso quien nunca ha escuchado jazz puede sentir el peso de la emoción. La producción de Troy Miller, con su gusto por los arreglos de vientos y las cuerdas cinematográficas, le da al álbum un aire de gran obra clásica, pero sin perder la calidez del estudio pequeño, como si estuvieras en la misma sala con los músicos. Es un disco que se sostiene en el silencio tanto como en el sonido, y ahí radica su magia: cada pausa está llena de intención, cada respiro de Porter es una nota más.

En un panorama musical donde el jazz a menudo es relegado a un nicho académico o a un ejercicio de nostalgia, *Still Rising* llegó como un recordatorio de que este género sigue siendo el lenguaje más puro de la emoción humana, especialmente en la tradición afroamericana. El álbum no solo reafirmó a Gregory Porter como el heredero de la corona de Nat King Cole y Lou Rawls, sino que también demostró que se puede ser exitoso en las listas de ventas sin traicionar la esencia del arte, un equilibrio que muy pocos logran en el siglo XXI. Culturalmente, la obra funcionó como un bálsamo en un mundo pospandémico necesitado de canciones que hablaran de resistencia, amor y comunidad, y Porter se convirtió en una figura casi paternal para una generación que buscaba en la música un refugio de autenticidad. Su legado, más allá de los premios o las cifras, es el de haber construido un puente entre el jazz de raíz y el público masivo, sin concesiones ni rebajas, y *Still Rising* es la llave maestra de ese puente. Este disco importa porque demuestra que la música americana, en su forma más noble, no necesita reinventarse constantemente para ser relevante; a veces, solo necesita una voz que crea en ella con toda el alma, y Gregory Porter la tiene.

Grabado enGrabado en los emblemáticos estudios de Nueva York y Los Ángeles durante el año 2022, en un momento en que Gregory Porter ya se había consolidado como la voz más cálida y conmovedora del jazz contemporáneo, con una carrera que combinaba el éxito crítico con una creciente popularidad global.
ProducciónGregory Porter, Kamau Kenyatta, Troy Miller
SelloBlue Note Records / Decca Records