El segundo álbum de The Stooges fue grabado en mayo de 1970 con el productor Don Gallucci, exmiembro de The Kingsmen. Las sesiones fueron caóticas y marcadas por el consumo de drogas. La banda buscó un sonido más libre y jazzístico, con largas improvisaciones y un uso prominente del saxofón de Steve Mackay.
El álbum fue lanzado en julio de 1970. A diferencia del debut, 'Fun House' fue grabado en vivo en el estudio, con mínimas sobregrabaciones. La canción 'L.A. Blues' es una improvisación de casi cinco minutos que incluye gritos y distorsión extrema. Las ventas fueron bajas, pero la crítica lo considera una obra maestra del proto-punk.
La portada muestra una foto de la banda en un callejón, tomada por Ed Caraeff. El álbum ha sido reeditado múltiples veces, incluyendo una edición deluxe con tomas alternativas. Su influencia se extiende al punk, el noise rock y el rock experimental.