Grabado en 1975 en los estudios de Mercury en Nashville, Tennessee. El título del álbum refleja la posición única de Jerry Lee Lewis en la música country, siendo un pianista rockero en un género dominado por guitarristas.
Producido por Jerry Kennedy, el disco incluye versiones de canciones de artistas como Kris Kristofferson y Mickey Newbury. Destaca la balada "I Can Still Hear the Music", que también apareció en su álbum anterior.
El álbum alcanzó el puesto 43 en la lista de álbumes country de Billboard. Aunque no generó grandes sencillos, es recordado por su mezcla de country tradicional y el inconfundible piano de Lewis.