Grabado en Memphis, Tennessee, con músicos de sesión locales, este álbum marcó un regreso a las raíces sureñas de Jerry Lee Lewis. Incluye versiones de clásicos del blues y el country, mostrando su estilo pianístico característico.
La producción estuvo a cargo del propio Lewis junto a Huey P. Meaux, conocido por su trabajo con artistas de Louisiana. El disco fue lanzado en 1973 por Mercury Records, en un momento en que Lewis buscaba revitalizar su carrera tras años de altibajos.
Aunque no fue un gran éxito comercial, el álbum recibió críticas positivas por su autenticidad y energía. Canciones como 'Me and Bobby McGee' y 'Whole Lotta Shakin' Goin' On' reflejan su versatilidad entre el rock and roll y el country.