Grabado en 1972 en los estudios de Mercury Records en Nashville, Tennessee. Producido por Jerry Kennedy, el álbum continúa la línea country rock que Lewis exploraba en esa época.
El título es una pregunta retórica sobre el futuro de su estilo pianístico. Incluye canciones de compositores como Mickey Newbury y Dallas Frazier, y muestra a Lewis en un tono más reflexivo y melancólico.
El álbum no alcanzó posiciones altas en las listas de Billboard, pero es considerado por algunos críticos como un trabajo subestimado dentro de su discografía de los años 70. Fue relanzado en CD décadas después.