John Lee Hooker grabó That's My Story para Riverside Records en 1960, un sello conocido por su catálogo de jazz y folk. El álbum presenta a Hooker en un formato principalmente solista, con guitarra acústica y voz, alejándose de su sonido eléctrico habitual.
Las canciones incluyen versiones de clásicos del blues como "I'm in the Mood" y "Boogie Chillen", así como temas originales. La producción es minimalista, capturando la crudeza y la intensidad de su estilo de tocar el pie y rasguear la guitarra.
El álbum fue bien recibido por la crítica y ayudó a consolidar la reputación de Hooker durante el resurgimiento del folk blues en los años 60. Es considerado un ejemplo temprano de su trabajo en un contexto más íntimo y acústico.