A finales de los años sesenta, Junior Wells ya era una leyenda en el circuito del blues de Chicago, pero sentía que necesitaba un nuevo impulso creativo que lo conectara con los jóvenes oyentes blancos que estaban redescubriendo el género. Tras su aclamado trabajo con Buddy Guy en discos como 'Hoodoo Man Blues', Wells decidió aventurarse solo y grabó 'Coming at You' en los míticos estudios Ter-Mar, el mismo lugar donde artistas como Muddy Waters y Howlin' Wolf habían forjado sus obras maestras. Rodeado de una banda de músicos de sesión de primer nivel, entre ellos el guitarrista Phil Upchurch y el saxofonista Gene Barge, Wells buscó un sonido más pulido y urbano, alejándose de la crudeza de sus grabaciones anteriores. El disco fue producido por el propio Wells junto al legendario guitarrista Mike Bloomfield, quien había colaborado con él en el pasado y entendía perfectamente la necesidad de modernizar el blues sin perder su esencia. Las sesiones fueron intensas y llenas de improvisación, con Wells cantando y tocando la armónica con una ferocidad que solo alguien que había crecido en los clubes humeantes del South Side podía poseer.
El sonido de 'Coming at You' es un fascinante crisol donde el blues eléctrico de Chicago se encuentra con el soul de Stax y los primeros atisbos del funk, creando una textura vibrante y bailable que pocos discos de la época lograron capturar. Canciones como 'I'm a Stranger' y 'I Could Cry' muestran a Wells desgarrando su armónica con un virtuosismo que recuerda a Little Walter, pero con una producción más limpia y arreglos de vientos que elevan cada tema a una dimensión casi cinematográfica. La colaboración con Bloomfield es particularmente brillante, ya que su guitarra añade capas de psicodelia contenida, especialmente en el tema 'What My Momma Told Me', donde los riffs se enredan con el órgano Hammond de Pete Wingfield. El disco también incluye una versión cruda y emocionante de 'You Don't Love Me', que se convirtió en un himno menor del blues rock y fue versionada más tarde por bandas como The Allman Brothers. Lo que hace especial a este álbum es su capacidad para sonar moderno sin traicionar la tradición, como si Wells hubiera encontrado un puente perfecto entre el juke joint y el estudio de grabación de vanguardia.
Aunque 'Coming at You' no alcanzó el éxito comercial masivo en su momento, su influencia se sintió profundamente en la escena del blues rock que estallaría pocos años después, allanando el camino para artistas como Paul Butterfield y Canned Heat que buscaban un sonido más electrificado y sofisticado. El disco representa un momento crucial en la evolución del blues, cuando los músicos negros comenzaron a recuperar el control creativo de su música y a fusionarla con otros géneros sin complejos. Hoy en día, es considerado una joya oculta por los coleccionistas y un testimonio de la versatilidad de Junior Wells, quien demostró que el blues podía ser tan experimental como cualquier otro género. Su legado perdura en cada nota de armónica que suena en los clubes de Chicago y en la forma en que los jóvenes guitarristas siguen estudiando sus fraseos. 'Coming at You' no solo es un álbum: es un documento sonoro de una época en que el blues se negaba a morir y, en manos de un maestro como Wells, se reinventaba para las nuevas generaciones.