Grabado en abril de 1980 en el Tonstudio Bauer de Ludwigsburg, Alemania. Producido por Manfred Eicher y lanzado en 1980 por ECM. El álbum contiene interpretaciones al piano solo de Keith Jarrett de composiciones atribuidas a G. I. Gurdjieff, recopiladas por Thomas de Hartmann.
Las piezas provienen de los himnos y movimientos sagrados que Gurdjieff enseñó a sus seguidores. Jarrett, quien era un estudioso de las enseñanzas de Gurdjieff, seleccionó y arregló estas obras para piano, buscando transmitir su esencia espiritual y meditativa.
El álbum fue recibido como una obra única dentro del catálogo de Jarrett, destacando por su atmósfera contemplativa. Las piezas breves y modales reflejan influencias de música armenia, caucásica y de Oriente Medio. Es un testimonio del interés de Jarrett por la espiritualidad y la música sacra.