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Álbum de estudio

Come Around Sundown

Kings of Leon
📅 2010🎙 Grabado en 2010 en los estudios Avatar en la ciudad de Nueva York, con algunas sesiones adicionales en los Blackbird Studios de Nashville, en un momento en que Kings of Leon ya había dejado atrás su faceta de banda de garage rock sureño para abrazar un sonido más grandioso y pulido que los llevaría a conquistar estadios alrededor del mundo.🎛 Angelo Petraglia y Jacquire King
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Tras el arrollador éxito de 'Only by the Night' de 2008, que los catapultó de teloneros de U2 a llenar arenas por su cuenta, Kings of Leon se enfrentaba al desafío de seguir adelante sin perder la esencia que los había hecho únicos. La banda, formada por los hermanos Followill (Caleb, Nathan, Jared) y su primo Matthew, decidió alejarse temporalmente de los reflectores para reagruparse en su natal Tennessee, donde comenzaron a germinar las canciones de 'Come Around Sundown' en un ambiente más relajado y familiar. El proceso creativo los llevó luego a los emblemáticos estudios Avatar de Nueva York, donde trabajaron codo a codo con los productores Angelo Petraglia y Jacquire King, quienes ya habían moldeado el sonido de su predecesor. Fue en ese crisol de energía urbana y nostalgia sureña donde el álbum tomó forma, con la banda buscando un equilibrio entre la inmediatez rockera de sus primeros discos y la amplitud sonora que los había hecho tan populares. Las sesiones se extendieron por varios meses, con largas jornadas de improvisación y ajustes que reflejaban la presión de repetir el fenómeno comercial, pero también el deseo de explorar nuevas texturas melódicas y letras más introspectivas sobre la fama y el hogar.

Desde el primer acorde de 'The End', con su riff perezoso y la voz rasposa de Caleb Followill arrastrando las palabras como si cantara desde un porche al atardecer, queda claro que 'Come Around Sundown' es un disco que respira el aire denso del sur estadounidense, pero con una producción cristalina que lo hace sonar inmenso. Temas como 'Radioactive' explotan con un estribillo himno y una batería galopante que parece diseñada para corearse en vivo, mientras que 'Pyro' despliega una melancolía eléctrica que contrasta con la energía casi punk de 'Mary'. La balada 'Back Down South', con su slide guitar y coros femeninos, es un guiño directo a las raíces country de la banda, y 'Mi Amigo' incorpora un teclado setentero que le da un toque soul inesperado. Aunque no hay colaboraciones vocales de invitados, la producción de Petraglia y King es tan detallada que cada capa de guitarras, teclados y armonías vocales se convierte en un personaje más del álbum. Lo que hace especial a este disco es su capacidad para sonar a la vez íntimo y grandilocuente, como si la banda hubiera aprendido a domesticar su salvajismo sin perder la chispa que los hizo grandes.

En el momento de su lanzamiento en octubre de 2010, 'Come Around Sundown' debutó en el número uno del Billboard 200, confirmando que Kings of Leon no era una llama fugaz, sino una fuerza consolidada en la escena del rock alternativo. Sin embargo, su legado es más complejo: mientras que algunos lo ven como una continuación lógica de 'Only by the Night', otros lo consideran un punto de inflexión donde la banda comenzó a mostrar signos de agotamiento creativo, una tensión que explotaría en los años siguientes con giras problemáticas y pausas forzadas. Culturalmente, el álbum capturó el espíritu de una América que se debatía entre la nostalgia rural y la modernidad urbana, y sus canciones encontraron eco en una generación que buscaba himnos para sus propias contradicciones. Aunque no generó un hit tan masivo como 'Use Somebody', temas como 'Radioactive' y 'Pyro' se convirtieron en pilares de sus conciertos y demostraron que la banda aún tenía munición para emocionar. Hoy, 'Come Around Sundown' se recuerda como el cierre de una trilogía dorada para Kings of Leon, un disco que, sin ser su obra maestra, supo mantener la llama encendida en un momento crucial de su carrera.

Grabado enGrabado en 2010 en los estudios Avatar en la ciudad de Nueva York, con algunas sesiones adicionales en los Blackbird Studios de Nashville, en un momento en que Kings of Leon ya había dejado atrás su faceta de banda de garage rock sureño para abrazar un sonido más grandioso y pulido que los llevaría a conquistar estadios alrededor del mundo.
ProducciónAngelo Petraglia y Jacquire King
SelloRCA Records