Este álbum fue grabado en Houston, Texas, en 1960, y lanzado por Tradition Records. El título refleja la percepción de Hopkins como uno de los últimos grandes cantantes de blues tradicionales.
Las sesiones fueron informales, con Hopkins acompañado solo de su guitarra acústica. El disco incluye temas autobiográficos y estándares del blues, mostrando su habilidad para la improvisación.
'Last of the Great Blues Singers' es considerado un documento importante del blues acústico de Texas. La producción es minimalista, destacando la voz y la guitarra de Hopkins sin adornos.