Este álbum fue lanzado en 1967 por Arhoolie Records, sello especializado en blues y folk. Fue grabado en Houston, Texas, durante el mismo año, con Lightnin' Hopkins como único intérprete, acompañado de su guitarra acústica.
El productor Chris Strachwitz, fundador de Arhoolie, registró a Hopkins en sesiones íntimas que capturan su estilo crudo y directo. El disco incluye versiones de temas clásicos y originales, mostrando la maestría del guitarrista en el Texas blues.
Aunque no fue uno de los álbumes más comerciales de Hopkins, es valorado por los coleccionistas por su sonido auténtico y la calidad de la grabación. Refleja la transición del blues rural al urbano en la década de 1960.